11 noviembre 2012

Laguneros




COMPORTAMIENTO

Los patrones comportamentales en vuelo han sido muy estudiados destacando el paso de comida del macho a la hembra. Durante la incubación estas ofrendas de comida son mucho más frecuentes ya que la hembra durante este periodo cuida de las crías y no caza.
El estudio del comportamiento en vuelo de estas aves ha llevado a revelar patrones de cooperación ante la defensa e incluso para el establecimiento del nido.

POBLACION DE INVERNANTES:
MÁLAGA
De las 13 localidades revisadas, sólo se detectaron dormideros en dos de ellas. La población invernante se concentró en el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce con 8-9 ejemplares y sólo en la laguna de Campillos se detectó otro ejemplar. No se registró dormidero en la laguna de Fuente de Piedra. El censo llevado a cabo en 1992 arrojó unos pocos ejemplares más (15 aves) y sólo se revisaron tres humedales (Jubete et al., 1995).
SEVILLA
Sevilla es la provincia que acoge la población más numerosa de aguilucho lagunero invernante.
Se prospectaron 60 lugares y 18 de ellos resultaron negativos. El resultado fue de 1.159-1.185 individuos, alrededor de un 20% de toda la población invernante en España y casi el 80% de la andaluza.
Las marismas del Guadalquivir acogen los principales dormideros. Las localidades más importantes fueron el Brazo del Este (ocho dormideros; 443 aves) y el Brazo de la Torre (tres dormideros; 384 aves). En cuatro dormideros se superaron los 100 ejemplares y el más numeroso se localizó en el Brazo del Este con 384 individuos.
Otras zonas, ya con cifras más bajas, pero de interés, fueron: el complejo lagunar de la Lantejuela con 40-48 indivduos repartidos en cuatro dormideros, embalse de la Torre del Águila, Ojuelos y el río Corbones. En el censo de 1992 también fue la provincia que registró la cifra más alta de aves invernantes para toda España (372 individuos), aunque se revisaron solo localidades de las marismas del
Guadalquivir (Jubete et al., 1995).

POBLACION DE NIDIFICANTES
MÁLAGA

La población estimada es de 0-4 parejas. Podría críar de forma muy puntual en la zona norte, en la frontera con las provincas de Sevilla y Córdoba, aunque no hubo indicios de cría segura de ninguna de las cuatro parejas detectadas en esta zona. A menudo se observan ejemplares en época adecuada en humedales como
la laguna de la Ratosa o la Laguna de Fuente de Piedra, pero no se ha confirmado la reproducción y todo apunta a que son ejemplares que podrían pertenecer al núcleo reproductor del cercano embalse de Malpasillo, ya en la provincia de Córdoba, que podrían desplazarse a estas zonas usándolas como territorios de caza (J. Fregenal, com. pers.).

Dos parejas se localizaron en cultivo de cereal y las otros dos en una gravera abandonada del río Genil.

 SEVILLA

Esta provincia no tuvo la cobertura adecuada en este censo por lo que se ha tomado como referencia la estima realizada en Chiclana et al. (2002) de 70 parejas. Además, las condiciones de los humedales no fueron muy buenas para la cría: en el área que cubre tanto el Parque Nacional como el Parque Natural solo
criaron 15 parejas (Equipo de Seguimiento de los Procesos Naturales de la EBD, com. pers.), algunas en territorio onubense, mientras que en el Brazo del Este solo criaron tres parejas y una en Isla Mínima, debido a las obras que se estaban realizando y a que muchos tramos del cauce se quedaron sin agua (A. Barragán,
com. pers.). Las principales zonas de cría se localizan en el Brazo del Este, Brazo de la Torre, Corredor Verde del Guadiamar, Guadiamar encauzado,Veta la Palma y Corta de los Olivillos. Otros lugares de menor importancia para la cría son los complejos endorreicos de Utrera, Lebrija-Las Cabezas y La Lantejuela, así como la cola de embalses como el de Torre del Águila (F. Chiclana, com. pers.).

Se registraron dos parejas en cultivos de cereal y el resto utiliza vegetación palustre. No obstante, se conocen registros de parejas en canales de riego y arrozales con vegetación palustre abundante,
así como en zonas de matorral junto a zonas húmedas (Equipo de Seguimiento de los Procesos Naturales de la EBD, 2004; F. Chiclana, com. pers.).

Extraido de http://www.seo.org/wp-content/uploads/2012/04/18_lagunero.pdf
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