09 septiembre 2011

Garcilla Bueyera (Bubulcus Ibis)


Hace unos pocos días vimos un ave que no habíamos visto hasta ahora en las Lagunas de Campillos, se trata de la Garcilla Bueyera en su plumaje ya de otoño. Estaba anillada, por lo que significa que ya había visitado nuestras tierras alguna vez. Aquí os dejo su descripción:

 La Garcilla Bueyera es un ave típica de España y de las más sociebles de nuestra avifanua. En primavera tiene un plumaje blanco excepto la parte superior de la cabeza, nuca, garganta y espalda, donde tienen unas plumas mas bien rojizas. Los ojos y el pico son amarillos y las patas y pies muy variables en la coloración. El pico mantiene su tonalidad amarilla en todas las estaciones y mide entre 52 y 60 mm. Durante el otoño e invierno los bandos de garcillas bueyeras se confunden con los de Garceta Común al desaparecer el color rojizo de las plumas del dorso y garganta, manteniendo únicamente un ligero tinte oscuro en la cabeza. Su plumaje es entonces a cierta distancia uniformemente blanco.

La imagen de estas pequeñas garzas posadas o caminando entre el ganado que pasta en los campos andaluces es familiar para muchos españoles. Incluso se posan en el lomo de vacas y caballos, tratando de capturar los numerosos parásitos que los atacan. En el vuelo, es muy fácil confundirla con las garcetas y la Garcilla Cangrejera. A primera vista que estas garciIlas no necesitan del agua para sobrevivir, puesto que su presencia a distancias notables de cualquier curso de agua lo haría presumir así. En realidad se trata de un pájaro de gran potencia de vuelo que recorre enormes distancias en un día en busca de alimento, lo que le permite eludir las sequías tan frecuentes en el verano ibérico. Se estima que durante la reproducción muchas de estas garcillas recogen alimento a distancias no inferiores desde sus nidos a 12-15 km. Sin embargo, habitualmente los dormideros de esta especie están junto a cursos de agua o en las proximidades de cualquier charca o cola de un embalse o pantano, donde los pájaros beben y se bañan, después de haber soportado un fortísimo calor durante el día.

La Garcilla Bueyera es una especie de nidificación muy temprana, comenzando los vuelos nupciales en cuanto la primavera parece romper en los campos andaluces. Las actitudes de machos y hembras se diferencian claramente en el celo. Los machos erizan las plumas rojizas de su cabeza, espalda y cuello y las hembras permanecen en una actitud curiosa adelgazando el cuerpo y estirando el cuello, mirando al macho con curiosidad. En cuanto a la puesta de huevos, consiste en 4 ó 5 huevos de color verdoso azulado pálido, que son dejados con intervalos de 27 a 45 horas. La incubación comienza más generalmente después de la puesta del segundo huevo y ambos adultos se alternan en ella, cambiándose 3 ó 4 veces por día. Estos relevos se realizan en medio de un ceremonial curioso, picándose mutuamente el plumaje los pájaros y con continuos gruñidos y voces ininteligibles. A los 20-22 días nacen los jóvenes.Los huevos que no han eclosionado son lanzados fuera del nido unos días después.
Los pollos nacen ya muy despiertos, viendo perfectamente y solicitando alimento de los adultos en cuanto éstos arriban al nido. A la edad de 15 días ya esperan a los adultos fuera del nido y parece imposible que sean capaces de distinguir a sus progenitores entre la inmensa muchedumbre de garcillas que continuamente va y viene a la colonia. Durante 5 ó 6 semanas permanecen dependientes de sus padres y una vez pasado este período se independizan, pero no dejan de acudir a los mismos dormideros que los adultos.
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