18 abril 2011

Ocaso de primavera


Un astro, y en particular el Sol, está en el ocaso cuando, por efecto de la rotación de la Tierra, atraviesa el plano del horizonte y pasa del hemisferio visible al no visible. Es decir, cuando su altura es cero, pasando de positiva a negativa. En el caso del Sol, ello determina el fin del día. El antónimo de ocaso es orto (o alba).

En primavera y verano para el hemisferio norte se pone entre el oeste y el sur (declinación positiva); en otoño e invierno su ocaso es entre el oeste y el norte (declinación negativa).

La refracción por la atmósfera de los rayos luminosos del Sol motiva que veamos luz cuando el Sol ya se ha puesto: crepúsculo vespertino. Dicha refracción alarga el día y acorta la noche. Al atardecer, estas nubes toman un color rojizo, debido al ángulo de los rayos del sol.
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