07 mayo 2012

Tarro Blanco (Tadorna Tadorna)




Tras la retirada del frío ya se pueden avistar en las Lagunas de Campillos las primeras aves que vienen a pasar el verano aquí para huir del frío del norte de Europa.

Con las medidas de protección actualmente en vigor en Europa, el Tarro Blanco mantiene su población a un buen nivel y muchos llegan a la Península Ibérica en el invierno. Este contingente aumenta con inviernos duros y en las costas del Levante español son entonces numerosos los tarros desde Cataluña hasta Almería. Bandos que oscilan entre pequeños grupos de 5-6 patos hasta 50-70 pueden ser vistos en el Delta del Ebro, Albufera de Valencia, Roquetas en Almería y sobre todo en las Marismas del Guadalquivir. Esto no excluye su presencia en lagunas y zonas húmedas interiores (Alcázar de San Juan, Taray, Fuente de Piedra, o Campillos etc.). En la Península Ibérica aparte de una exigua población que puede reproducirse en las Marismas del Guadalquivir y en algún otro lugar cuya situación no es prudente revelar, la mayoría de los tarros blancos que se ven son invernantes.

Contrariamente a la mayoría de los patos el Tarro Blanco Tadorna tadorna posee un plumaje que salvo pequeños matices es igual en el macho que en la hembra. Aquel en primavera tiene los colores muy marcados sobre un fondo general blanco que, sobre todo, es apreciado cuando se le ve desde lejos. La cabeza y parte superior del cuello son negro verdoso muy brillante con reflejos metálicos. La parte inferior del cuello y la superior del pecho son blancas, contrastando grandemente con el color acastañado que, partiendo del dorso, rodea el cuerpo del pato por el pecho. El resto de las partes inferiores es blanco excepto una mancha negra alargada desde el pecho hasta el vientre. También el dorso es blanco y sobre él destacan con alas plegadas las plumas escapulares negras con reflejos verdosos, las puntas negras de las primarias, un parche de color castaño de las secundarias y sobre todo el espejuelo verde brillante. La cola es blanca terminada en una ligera banda negra, muy notoria cuando el pájaro inicia el vuelo. El pico es largo y fino y curvado en la parte final hacia arriba. Poseyendo un abultamiento en la mandíbula superior a la altura de la frente y todo él de color rojo carmín excepto la «uña» que es oscura. Las patas y los pies, más largas aquellas que en la generalidad de los patos, son rosadas.
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