14 enero 2012

Siempre ocurre cuando menos te lo esperas


De casualidad tal y como siempre ocurre apareció este aparentemente aguilucho lagunero en los cultivos cercanos al pantano del Guadalteba, se encontraba comiendo algo con plumas, debió cazar un pato joven ya que ese día había bastantes por la zona. Dado que ambos nos sorprendimos dejó su presa como se ve en la foto primera y se alejó a la espera de que no hubiera humanos cerca. Igualmente pudimos detectar la presencia de una segunda ave que debería ser su pareja y se ocultó tras el monticuo cercano.

Estos patos fueron mi siguiente caza fotografica, probablemente uno de ellos fue la merienda del aguilucho.
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