14 junio 2009

Río Guadalteba





Ayer mi padre y yo fuimos a un río que aparece en pocos mapas y que se llama Guadalteba. Antes de llegar vimos varios patos blancos, quizas cisnes, en la presa del Conde del Guadalhorce. Al llegar tuvimos que caminar 20 minutos (ida) por el campo con unos tremendos 41ºC.
Mereció la pena porque vimos muchas cosas. Nada más al empezar andar vimos un piquituerto común ( Loxia curvirostra) en el camino y unos metros más delante, una cascada y muchos pinos e higueras en el camino que conducía a una de las presas.

El piquituerto común es fácil identificarlo, ya que a la edad de algunas semanas, las mandíbulas del Piquituerto Común, hasta entonces rectas, se curvan, y sus puntas se desvían y se cruzan. La pinza que se forma así es un instrumento magnífico para abrir las piñas de coníferas y extraer las semillas, como se puede ver en el dibujo:



A la vuelta oímos un ruido y vimos un gran galápago leproso (Mauremys caspica) que se había volcado pero logró darse la vuelta ella sola, así que continuamos.


Ya en el coche de camino a casa vimos el embalse del Guadalhorce y el del Guadalteba más lleno que el año pasado a estas alturas del año.
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